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Tu complacencia con la gente podría ser en realidad un síntoma de trauma

PODEMOS RECABLEARNOS Y GENERAR NUEVAS FORMAS DE SER Y PERTENECER

¿Le cuesta dar prioridad a sus necesidades? ¿Se encuentra pasando por el aro para no decepcionar a los demás? ¿Le cuesta confiar en sí mismo y saber lo que realmente quiere en cada momento?

Si algo de lo anterior (o todo) le resuena, es posible que ya se identifique como una persona complaciente. De lo que menos se habla es de que estos comportamientos pueden ser síntoma de adulación, una respuesta al estrés traumático.

"Fawning", término acuñado por Pete Walker, psicoterapeuta autor de Complex PTSD: From Surviving to Thriving, describe el apaciguamiento de los demás mientras uno reprime sus propios sentimientos, pensamientos y necesidades. Según Pete, se trata de un comportamiento adaptativo que probablemente se desarrolló durante la infancia para mantener el apego a los cuidadores, que pueden haber sido críticos, controladores, desdeñosos, emocionalmente distantes, estresados o abusivos.

En la edad adulta, la adulación puede dar lugar a límites deficientes, perfeccionismo, resentimiento y, potencialmente, enfermedades crónicas. Si eres un adulador, no te culpes. La adulación no es una elección, sino una respuesta automática del sistema nervioso al estrés: la amenaza de la desconexión. La buena noticia es que ahora podemos recablearnos y generar nuevas formas de ser y pertenecer.

He aquí cómo:

1. Aclara quién quieres ser y cómo quieres aparecer.

Como los aduladores suelen ser sensibles a las emociones de los demás, pueden estar menos en sintonía con las suyas propias.

Tómate tu tiempo para entrar en ti mismo y pensar en lo que realmente quieres. ¿Cómo quieres sentirte? Cuando estás más vivo y tu corazón canta, ¿quién eres? Echa un vistazo a este ejercicio gratuito que te guiará en la definición de tu visión del éxito.

2. Establece límites de microdosis.

Los límites no son sólo decir no. De hecho, se trata más bien de decir sí a lo que es importante: ¡tu visión de quién quieres ser! Puede dar miedo poner límites, así que animo a mis clientes a que se pongan microdosis a su manera.

Empiece poco a poco, practicando con personas con las que se sienta cómodo en situaciones de bajo riesgo. Considera también la posibilidad de retrasar tu aceptación. Cuando te hagan una petición, pide tiempo para pensarlo diciendo: "Gracias por pedirme que participe en este acto. ¿Puedo ponerme en contacto contigo mañana? Quiero comprobar mi agenda". Esto te da espacio para tomar una decisión consciente.

3. Completa tu ciclo de estrés.

A menudo los aduladores ni siquiera se dan cuenta de que están teniendo una respuesta de estrés. De hecho, el cuerpo puede estar tan crónicamente estresado que se siente normal. Considera qué estrategias físicas te ayudan a desconectar tu sistema nervioso simpático (respuesta de lucha o huida) y a conectar tu sistema nervioso parasimpático (modo de descanso y digestión). El ejercicio, la respiración, los paseos por la naturaleza, estar con un amigo, acariciar a un animal y reír ayudan a indicar al cuerpo que está a salvo. Cuando se trata de estrés, no podemos limitarnos a decirnos a nosotros mismos que no pasa nada. Tenemos que encarnarlo.

4. Trabaja con alguien.

El adulterio es una respuesta al estrés derivada de un trauma. El trauma se produce cuando uno pasa por un acontecimiento abrumador o difícil y se le deja para que lo afronte solo.

La respuesta es la unión. Nuestros sistemas nerviosos dialogan constantemente entre sí. Trabajar con un terapeuta o coach formado en este campo puede ayudarte a sentirte seguro a la hora de desalojar viejos patrones y crear nuevas formas de ser.

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