Cómo cocinar fácil y rápido entre semana

TENEMOS UNA SERIE DE CONSEJOS PARA QUE COCINES RÁPIDO Y FÁCILMENTE.

Tenemos una serie de consejos para que cocines rápido y fácilmente.



Tenemos una serie de consejos para que cocines rápido y fácilmente y por supuesto para que tu dieta no se vea alterada por las prisas, ni tampoco los sabores. Porque bastante complicado es ya sacar adelante cada semana, mantener tu casa como quieres, tener la ropa lista, organizar a tu familia si vives en familia, compaginar tus hábitos y tiempos si compartes piso y en cualquiera de los escenarios posibles, robarte el menor tiempo de descanso en el sofá que tanto mereces, campeona.

Como en cualquier receta de cocina, vamos a comenzar por la lista de la compra. El orden, en tu alimentación como en la mayoría de facetas de tu vida, facilita mucho las cosas, no sólo a la hora de optimizar tu tiempo sino además para controlar tus gastos. Invertir un poco de tiempo en hacer un plan de comidas para toda la semana será eso, una inversión que rentabilizarás en pocos días descansando en el salón con tu serie favorita. Así que pilla lápiz y papel, empieza a marcar el plan de lunes a viernes que vas a comer y qué vas a cenar y ahórrate futuros dilemas delante del frigorífico.

El plan de comidas semanal también te va a ayudar a controlar tu dieta en base a tus necesidades alimenticias (y a las de tu familia ) y a tus planes de mantenimiento físico (toda operación bikini conlleva una buena planificación), no lo olvides.

Para hacer el plan de comidas semanal, piensa en tus 15 ó 20 platos favoritos. No te limites a los almuerzos, si tienes controlados los desayunos, comidas y cenas no sólo planificarás más al detalle sino que aprenderás a sacar partido a las sobras de una comida y otra, maximizando el ahorro de tiempo y dinero. Escribe tus platos favoritos y ve seleccionando aquellas recetas que son más fáciles de preparar, que precisan pocos ingredientes y que son de temporada. Una vez hecha la selección de platos de tu semana, es interesante que los agrupes por categorías, como por ejemplo: sopas y cremas, primeros, segundos, platos vegetarianos, etc. Puedes escribirlas en un cuaderno especial o en fichas. Lo importante es que siempre las tengas localizadas y agrupadas, porque a medida que hagas el plan semanal elaborarás combinaciones con ellas. Con una tabla semanal en la que ubiques los platos seleccionados, gestionarás muy bien este plan.

Seguro que encuentras algún tipo de horario semanal o pizarra imantada que puedas poner en la nevera, por ejemplo, para tener tu plan siempre a la vista (tú y todos los miembros de tu familia). Otra opción interesante es que lo lleves en un cuaderno, utilizando un lado de la hoja o del cuadrante para poner el nombre del plato y el otro para incluir la lista de ingredientes.

Una vez desarrollado el plan de comidas semanal, toca hacer una lista, la lista de la compra. Con este sistema ahorras tiempo porque te bastará una o como mucho dos visitas semanales al súper y/o al mercado, sea cual sea tu proveedor de alimentos favorito. Evitarás compras compulsivas y tendrás controlada la cantidad de alimentos que necesitas para los próximos días. Con tu lista de la compra preparada ya te puedes lanzar al siguiente paso, que es comprar.

Ya sea directamente en tu tienda de confianza (súper, mercado, comercios de barrio) o en tu tienda online, debes hacer una cosa antes de comenzar a comprar: saber lo que tienes. A menudo se nos olvida lo que acumulamos en la despensa, la nevera o el congelador. Asegúrate de que no compras otro paquete de pasta, otro paquete de arroz u otra docena de huevos cuando ya tienes esos alimentos. Esto te ayuda a ahorrar y a localizar alimentos abandonados y/o caducados que te vendrá bien sacar de tu casa y de tu vida. Y procura comprar productos frescos de temporada porque siempre tendrán mejores precios que esos productos disponibles todo el año (además ganarás en calidad y sabor en estos alimentos).

Con la compra y el plan hecho, ya solo te queda ponerlo en práctica en casa, a diario. Sácale partido a los alimentos y si en tu plan has puesto ingredientes y/o recetas que se repiten o que pueden derivar unas en otras, haz cantidades mayores de esa comida para agilizar el tiempo de cocina. Incluso podrías congelar platos para la semana siguiente y así ahorrarte de tener que cocinar el los próximos días. Al final de la semana es posible que hayas acumulado algunos tuppers con sobras en la nevera. Comprueba que todo está en buen estado, atrévete a mezclar y sobre todo disfruta de no tener que cocinar. La cena de sobras puede ser un evento divertido que se celebra semanalmente.

Un aspecto importante en esto de la planificación del menú semanal es que en cuanto consigas acostumbrarte a cocinar fácil y rápido para toda la semana también estarás cuidando tu salud, ya que garantizarás que siempre vas a tener comida disponible o fácil de preparar, eliminando de tu dieta los conservantes e ingredientes dañinos de la comida rápida y los platos preparados.

Y cuando llegue el fin de semana no te olvides de darte algún premio. No hay planes buenos si no son flexibles. Comer es un placer y llevas toda la semana aplicándote para vivir mejor. Saborea tu tiempo libre.

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