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5 errores que pueden arruinar tu rutina de preparación de comidas

Siempre hay demanda de comidas sabrosas y nutritivas, pero encontrar el tiempo para prepararlas es otra cosa. Por eso, tomarse un día para preparar todas las comidas de la semana puede ser una solución brillante: imagina abrir tu nevera para ver un montón de deliciosas comidas cocinadas, apiladas, y esperar a que te atrincheres.

Pero antes de que despejes tu calendario para pasar un domingo arreglando fiestas saludables, debes saber cómo evitar los errores comunes de preparación de comidas. De lo contrario, la mitad del botín de la tienda de comestibles podría terminar siendo desechado... junto con su posible obra maestra gastronómica. Ten cuidado con estos errores de preparación y limpieza e invierte en un detergente de confianza (como Cascade Platinum + Oxi) para asegurarte de que el tiempo que pasas en la cocina (y el dinero que dejas en la tienda de comestibles) se paga.

Error 1: Hacer demasiada comida

La comida sólo se mantiene buena durante un tiempo. Para mantener los alimentos más frescos, debe tratar las comidas preparadas como sobras, que generalmente tienen una vida limitada en el refrigerador de tres a cuatro días, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Eso significa que para una semana entera de comidas, deberías planear dos días de preparación. Por ejemplo, puedes programar un día de preparación de comida para el domingo y otro para el miércoles. Alternativamente, puedes preparar una semana de comida para el domingo, y luego guardar la mitad en el refrigerador y la otra mitad en el congelador para descongelar y usarla más tarde en la semana.

Después de dividir los alimentos en recipientes individuales de almacenamiento, rompa la cinta adhesiva y un marcador y etiquete cada recipiente con una fecha de caducidad "válida hasta", para saber cuándo hay que tirarlo (cuatro días desde el momento de la preparación es un buen punto de referencia).

Error #2: Almacenar comida de forma incorrecta

Independientemente del recipiente que elija, lo más importante es cómo guardar la comida cuando se trata de mantenerla fresca y sabrosa. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) recomienda poner los alimentos que desea guardar para más tarde en recipientes más pequeños y guardarlos en el refrigerador lo antes posible (incluso si están calientes). Las bacterias crecen más lentamente en los ambientes fríos, así que cuanto antes pueda enfriar la comida, mejor. Otra regla empírica: empaque los alimentos secos y húmedos por separado para evitar que los platos se empapen. Los aderezos y las salsas deben permanecer en sus propios recipientes hasta que estés listo para comer.

Error 3: No limpiar lo suficiente los contenedores de comida.

Cuando estés listo para repartir tu comida casera, los contenedores impecables son imprescindibles. Pero puede ser difícil detectar residuos de comida -secados en trozos de cazuela horneada, queso y similares- que a veces se pegan a los platos durante el ciclo de lavado. Encontrar manchas de comida en platos y tazones que ya han sido limpiados puede ser un verdadero fastidio culinario.

Para evitarlo, raspa cualquier trozo de comida cuando estés listo para cargar los contenedores sucios en el lavavajillas. A continuación, introduce un potente detergente, como el Cascade Platinum + Oxi ActionPacs, en el lavavajillas (esta avanzada fórmula proporciona a los platos una limpieza profunda e higiénica, formulada para eliminar los residuos de comida tanto visibles como invisibles). Por último, encienda el lavavajillas rápidamente, antes de que los residuos de comida tengan la oportunidad de apelmazarse en las superficies.

Error 4: Ajustar la temperatura de su refrigerador demasiado alta

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) recomienda establecer la temperatura del refrigerador a 40 grados o más fría para evitar que las bacterias se propaguen. Para una frescura óptima, vaya aún más bajo: ponga su refrigerador a unos 35 a 38 grados para mantener una amplia variedad de alimentos en condiciones óptimas y tenga en cuenta las irregularidades en su termómetro.

Error 5: Comer comida podrida

¿Olvidó etiquetar sus contenedores de almacenamiento? Si es así, probablemente te preguntes si esa ensalada de pollo o la avena de la noche a la mañana todavía está bien para rasgar. Aquí hay una gran pista: Cuando la comida empieza a estropearse, suele cambiar de olor o de aspecto, según la USDA. ¿Manchas mohosas o áreas pastosas? Pasa con fuerza. ¿Se ve o se siente viscoso? No, gracias. ¿Parece que el olor está un poco apagado? Sólo sáltatelo. Si no notas ningún olor raro, no ves ninguna zona sospechosa, y sabes que no han pasado eones desde que escondiste la comida en la nevera, deberías estar limpio. Pero peca de precavido, especialmente cuando se trata de carnes y productos lácteos. Intente este consejo para evitar tirar buena comida: mantenga una sección de su refrigerador dedicada a los artículos de "comer pronto" -comidas y comidas preparadas que tienen fechas de caducidad inminentes- y agarre primero de esa sección cuando se le antoje.

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