barra head

Mis residentes de la residencia asistida no pueden ver a sus familias, pero les ayudo a mantenerse conectados

Mis residentes de la residencia asistida no pueden ver a sus familias, pero les ayudo a mantenerse conectados

Shirley Copper, de 63 a√Īos, es asociada de bienestar de los residentes en Candle Light Cove, una comunidad de vida asistida en Maryland. Estas comunidades no son residencias de ancianos, pero el perfil de riesgo de los residentes y los trabajadores es similar. En todo el pa√≠s, los residentes y empleados de los centros de atenci√≥n a largo plazo representan un tercio de las muertes por coronavirus. Shirley informa de que nadie en Candle Light Cove ha dado positivo.

Soy cuidadora de unos 15 residentes en la unidad de cuidados de la memoria de nuestro centro. Se podr√≠a pensar que todos son ancianos, pero los m√°s j√≥venes tienen 50 a√Īos. Todos padecen demencia, algunos m√°s graves que otros. Seis d√≠as a la semana, de 7 de la ma√Īana a 3 de la tarde, les ayudo con todas las tareas que no pueden hacer por s√≠ mismos, como ba√Īarse, vestirse, comer y recordarles sus horarios. Todos los d√≠as hago que los residentes salgan a pasear. Jugamos a juegos de mesa como el bingo y, cuando hace buen tiempo, salimos al patio a tomar el aire. Les encantan nuestros ejercicios diarios. Trabajamos el equilibrio y hacemos ejercicios de piernas y estiramientos. Simplemente nos divertimos. Me encantan todos mis residentes.

Mis residentes de la residencia asistida no pueden ver a sus familias, pero les ayudo a mantenerse conectados Shirley Copper Llevo

unos 30 a√Īos haciendo esto en varias instalaciones. Un a√Īo, decid√≠ probar otro tipo de trabajo, as√≠ que consegu√≠ un empleo en una f√°brica montando taladros y otras herramientas. Eso no era para m√≠ en absoluto. Echaba de menos la interacci√≥n personal con los residentes. Algunos de los familiares de mis residentes me llaman y preguntan por m√≠ por mi nombre. Me dicen: "Shirley, ya sabes c√≥mo me gusta peinar a mi padre" o "¬ŅHa comido mi hermana?" Saben que no estoy aqu√≠ s√≥lo por un sueldo. Cuido a los residentes como si fueran mi propia familia. Los residentes pueden tener problemas de memoria, pero se acuerdan de m√≠. Hace poco estuve de vacaciones durante una semana y, cuando volv√≠, uno de mis residentes me llam√≥ y me dijo: "Shirley, te he echado de menos. ¬ŅD√≥nde has ido?"

He hecho carrera ayudando a los dem√°s.

Cuando lleg√≥ la pandemia de coronavirus, al principio me asust√©. Ni en un mill√≥n de a√Īos pens√© que nos enfrentar√≠amos a algo as√≠, es como ciencia ficci√≥n. Pero sab√≠a que los residentes me necesitaban. Adem√°s, no puedo quedarme en casa. Todos los residentes y cuidadores llevan mascarillas y hay puestos de desinfecci√≥n de manos por todo el centro. Tomamos la temperatura de los residentes a diario y les preguntamos si han tenido alg√ļn s√≠ntoma. De vez en cuando, uno de los residentes dice: "Recu√©rdame, ¬Ņpor qu√© tenemos que llevar estas mascarillas?" Les explico la situaci√≥n y lo entienden. Creo que se sienten seguros y atendidos.

He visto en las noticias que otros centros de asistencia han tenido grandes brotes del virus. Por suerte, aquí nadie ha dado positivo por coronavirus. Una de las cosas más difíciles es que hemos tenido que restringir las visitas, por lo que ninguno de los seres queridos de los residentes puede visitarlos. Uno de nuestros residentes, el Sr. Richard, está en cuidados paliativos y realmente quiere irse a casa. Pude conectarlo a FaceTime para que hablara con su esposa e hijos. Se le iluminó la cara.

A nivel personal, echo mucho de menos a mis seis nietos. Tienen entre seis y trece a√Īos y dos de ellos viven cerca. No he visto a ninguno de ellos en persona desde febrero, pero hacemos videollamadas. Desde el principio decid√≠ que no los ver√≠a hasta que pasara la amenaza del coronavirus. Se acerca el cumplea√Īos de mi nieta y tengo muchas ganas de verla, pero no quiero hacer nada que ponga en riesgo a los residentes o a mis nietos. Es dif√≠cil, pero tengo la responsabilidad de intentar mantener a todos a salvo.

Intento no preocuparme. S√© que no puedo cambiar las cosas. Rezo todo el tiempo, pero √ļltimamente lo hago m√°s.

¬ŅTe gusta? ¬°Punt√ļalo!

7 votos

Noticias relacionadas