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Goop organizó un crucero, y ninguna Goopie vino

Goop organizó un crucero, y ninguna Goopie vino

No deber√≠a haberme preocupado. Cuando me pusieron en contacto con el mostrador de relaciones con los hu√©spedes, me dijeron que era la √ļnica persona que se hab√≠a inscrito.

Tampoco tuve competencia en ninguno de los otros eventos de Goop a bordo. A medida que avanzaba el crucero de seis noches, empec√© a darme cuenta de que tal vez era el √ļnico pasajero que hab√≠a reservado un billete pensando en las ofertas de Goop.

Paltrow no estaba a bordo del Summit, que zarp√≥ del puerto de Miami el 9 de octubre. Ni ella, ni ning√ļn alto cargo de Goop, estar√° en los otros tres cruceros Goop at Sea previstos para 2021.

Aun as√≠, tem√≠a saludar a los otros 298 pasajeros cuando me apresur√© a llegar al muelle apenas 30 minutos antes de que sali√©ramos. Mi vuelo desde Filadelfia hab√≠a sido cancelado en el √ļltimo momento, lo que me oblig√≥ a hacer una escala muy retrasada. Llegu√© con el pelo sin cepillar, con un vestido midi arrugado y unas Air Force 1 amarillentas, imaginando las inevitables pandillas de mujeres pr√≠stinas y delgadas que ya estar√≠an a bordo sorbiendo el nuevo batido que hab√≠a o√≠do entusiasmar a Paltrow en "The Goop Podcast".

En cambio, me encontré con un grupo de cruceristas por excelencia: pantalones cortos de carga, leggings, chanclas, todos allí para nada más que pasar un buen rato entre máquinas tragaperras y daiquiris. No había Goopies, ni guerreros del bienestar, ni ninguno de los glamurosos empleados de "The Goop Lab" de Netflix. De hecho, nadie con quien hablé sabía que estaba a bordo de un crucero Goop, incluso los pocos que asistían a los eventos de Goop.

He cubierto Goop y la industria del bienestar durante a√Īos, y cuando reserv√© mi billete (855,91 d√≥lares, que inclu√≠a un camarote con balc√≥n y el paquete b√°sico de bebidas y comidas del crucero), todav√≠a esperaba en silencio que el viaje tuviera una pizca de la visi√≥n inicial de Paltrow para Goop at Sea antes de que la pandemia lo desechara. Esas esperanzas se desvanecieron r√°pidamente.

Pero fueron reemplazados por la fascinación al ver y sumergirme en la excentricidad de la improbable colaboración de Goop con un gigante de los cruceros económicos conocido por sus buffets de todo lo que puedas comer y su entretenimiento al estilo de Broadway.

Cuando Paltrow anunci√≥ el concepto Goop at Sea en enero de 2020, esperaba un yate de se√Īoras vestidas de Lululemon y una Paltrow glamurosa disfrutando de la brisa salada del mar.

"Me encanta estar en el agua, me encanta estar junto al agua y me encanta estar en el agua", dijo la actriz convertida en directora general de bienestar a USA Today. "Creo que, energéticamente, es muy limpiador estar cerca del mar o en el mar".

Yo no era la √ļnica con grandes esperanzas: Twitter se encendi√≥, tanto con los amantes de Goop como con los haters, reflexionando sobre el viaje. "¬ŅQu√© posibilidades hay de que Marianne Williamson est√© en el crucero de Goop?", escribi√≥ la doctora Jennifer Gunter, ginec√≥loga y cr√≠tica de Goop. Los periodistas tuitearon con entusiasmo, ofreci√©ndose como pasajeros.

Entonces, la pandemia lleg√≥, y un crucero fue el anfitri√≥n de uno de los primeros grandes brotes p√ļblicos. La informaci√≥n sobre Goop at Sea se agot√≥ y se cancel√≥ en junio de 2020.

En agosto, un comunicado de prensa anunciaba un nuevo concepto: El viaje consistiría ahora en cuatro cruceros distintos de octubre a diciembre con expertos aprobados por Goop.

Sin embargo, mientras observaba a la gente desde la cubierta de la piscina, comía una cena de tres platos preparada en masa y me mecía al ritmo de una banda en directo que interpretaba éxitos de los 40 principales cerca del bar de martinis, tuve la sensación de que el concepto se había desviado bastante de lo que se había previsto en alguna sala de reuniones de la sede de Goop.

Después de un buffet de todo lo que puedas comer, lloré mi ansiedad con un clarividente de Goop

En la primera ma√Īana del crucero, me dirig√≠ a mi seminario de intuici√≥n y di una breve vuelta por el barco.

Caminé por el pasillo desierto de mi planta hasta el ascensor, sin oír un solo ruido hasta que llegué a las máquinas tragaperras. Pasé por el salón Rendezvous, poco iluminado, donde un violonchelista había tocado la noche anterior, y por la piscina del solárium, adornada con cascadas. Me detuve en el buffet y tomé un almuerzo rápido -pisto, arroz y zumo de arándanos- y luego me dirigí al teatro principal del barco.

Allí me recibió una clarividente aprobada por Goop llamada Deganit Nuur. Con un vestido de campesino blanco y dorado hasta el suelo, Nuur nos explicó a mí y a otras 20 mujeres cómo confiar en nuestros instintos.

"Todos nacemos intuitivos", dijo Nuur mientras nos sent√°bamos a mirarla en el auditorio del barco. "Es la m√ļsica entre las canciones. Es un susurro".

Con una voz tranquila y digna, Nuur nos guió en una meditación de 15 minutos. Dijo que el uso de imágenes como flores y colores podría facilitar la decodificación de la "voz interior" y sus mensajes. No estaba segura de lo que quería decir, pero cerré los ojos.

Nuur dijo que me imaginara un sol dorado flotando a medio metro por encima de mi cabeza, con mi nombre estampado en él.

"Concéntrate en llevar toda tu energía pasada, presente y futura al sol, luego imagina un agujero en su fondo y que te inunda", dijo Nuur.

Sentí un pozo en el estómago y la ansiedad burbujeando hacia mi pecho. Nuur me dijo que me concentrara en pasar cualquier sensación que sintiera a través de una cuerda imaginaria atada a mi cintura y que me liberara de ella dejando que la gravedad la llevara al centro de la tierra.

Este ejercicio puede ayudarnos a distinguir nuestros sentimientos de los de los dem√°s, dijo Nuur. "Cuando se hace esto, se les devuelve el sol en lugar de ocultarlo por ellos", a√Īadi√≥.

Imaginé el rostro de una persona a la que amaba profundamente pero a la que sabía que tenía que dejar marchar. Con los ojos cerrados, lloré, aliviada. La ansiedad se disipó y me sentí más completa que en meses.

De alguna manera, me encontré haciendo sentadillas en una pista de baile de un salón de cócteles

Asistí a los cuatro seminarios de Nuur y estuve pendiente de cada una de sus palabras. Me di cuenta de que ocho de las mujeres de la primera clase también volvieron a por más.

Ese parece ser también el caso de las clases de fitness de Goop.

En mi quinto y √ļltimo d√≠a en el mar, fui a la pista de baile de la cocteler√≠a para asistir a una clase con la instructora de trampol√≠n-fitness de Nueva York Colette Dong, que ha entrenado a celebridades como Busy Philipps, Eva Longoria y, por supuesto, Paltrow.

"Una ronda m√°s, lo est√°is haciendo muy bien", nos dijo Dong. Mir√© a mi alrededor mientras las luces multicolores parpadeaban en mis ojos y vi a mis compa√Īeros, que me hab√≠an hablado maravillas de las otras clases de crucero de Dong, gimiendo de alegr√≠a. La clase termin√≥ con un zumbido: todo el mundo se lo pas√≥ muy bien y no ech√≥ de menos el equipo de rebote.

Estas mujeres no tenían ninguna expectativa sobre Goop, lo que parece jugar a favor de la marca.

Una noche, me encontr√© con una compa√Īera de la clase de intuici√≥n en el ba√Īo. Charlamos sobre lo mucho que hab√≠amos aprendido sobre nosotros mismos, y me dijo que se hab√≠a apuntado al siguiente crucero, otra asociaci√≥n de Goop con un experto en intuici√≥n diferente, a pesar de no saber nada sobre Paltrow y su marca antes del viaje.

Tras el √ļltimo seminario de intuici√≥n, una mujer de baja estatura que llevaba una camiseta roja de "Cruise Control" con un ancla, se mostr√≥ efusiva.

"Ha sido increíble, ¡vaya! También deberías ofrecer tus productos de protección solar en futuros viajes. Me encantan esas cosas", dijo. Otros asintieron con la cabeza. Me di cuenta de que pensaban que Goop era la marca de cuidado de la piel Supergoop.

Esta era la referencia más cercana a Goop at Sea que había visto en las redes sociales de Paltrow: una insinuación críptica, a pocos días del crucero, sin un reconocimiento claro de la asociación con Celebrity Cruises. (Goop y Celebrity Cruises no respondieron inmediatamente a mis preguntas sobre el crucero, la visión del mismo y cómo encaja en sus respectivos modelos de negocio).

Comí un trozo de tocino del servicio de habitaciones mientras recorría el feed de Paltrow y luego la cuenta oficial de Goop. Había fotos de pan de nueces saludable y un tutorial de cepillado en seco, pero no se mencionaba el crucero. Fue en esta página donde, semanas después de desembarcar, vi un anuncio de la cumbre In Goop Health, con las entradas agotadas, que se celebraría cerca de la sede de Goop en Santa Mónica, California, un mes después.

Incluso mientras flotaba en el crucero Goop, me sentía como si estuviera en el exterior mirando hacia adentro, vía Instagram.

No era el crucero que esperaba, pero eran las vacaciones que necesitaba

Al entrar en la cubierta de la piscina en mi √ļltimo d√≠a en el mar, vi a un hombre con los pies vendados descansando junto al jacuzzi exterior, con un c√≥ctel en la mano.

Se hab√≠a convertido en una especie de leyenda durante nuestro viaje, al menos seg√ļn algunas personas que conoc√≠ en el bar de martinis. No est√° claro qu√© le ocurri√≥ cuando atracamos en Cozumel (M√©xico) tres d√≠as antes, pero al parecer hubo un ciclomotor, un accidente, la polic√≠a mexicana, rumores de conducci√≥n bajo los efectos del alcohol y una intervenci√≥n del personal del crucero. Tal vez lo sucedido podr√≠a haberse evitado con un poco de alineaci√≥n del chakra, aunque sus heridas no parec√≠an pesarle lo m√°s m√≠nimo.

Observé la cubierta y vi a los asistentes a la discoteca silenciosa a la que había asistido la noche anterior. Mientras bailaba el dubstep de Adele al unísono con una sala llena de parejas mayores, hombres homosexuales, cuarentonas solteras y camareros juguetones, me pregunté brevemente si Paltrow escuchaba algo así, hasta que me di cuenta de que no me importaba.

Result√≥ que Goop at Sea no fue el festival de pseudociencia impecable que esperaba, sino las vacaciones que necesitaba. Cuando me enter√© de que iba a comer caracoles con mantequilla, y no batidos de algas, mi temor se disip√≥. Me di cuenta de que el bronceado junto a la piscina alimentaba m√°s mi alma que escuchar a un experto de Goop presentar un seminario sobre la √ļltima limpieza de zumos. Si esto era lo que significaba confiar en mi intuici√≥n, estaba convencida.

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