barra head

Jenna Ortega se est√° convirtiendo poco a poco -y sin querer- en Wednesday Addams

Jenna Ortega se est√° convirtiendo poco a poco -y sin querer- en Wednesday Addams

Cuando empec√© a actuar a los 10 u 11 a√Īos, s√≥lo se me permit√≠a hacer anuncios. Mi equipo me dijo: "No sabemos de lo que eres capaz, as√≠ que haz primero anuncios y ver√°s lo bien que lo haces" Con muchos anuncios, porque suelen ser de bajo presupuesto, te peinas t√ļ misma, te maquillas t√ļ misma. As√≠ que hubo tres a√Īos de mi vida en los que s√≥lo llev√© dos mo√Īos en el pelo, dos mo√Īos con lazos a juego. En los dos o tres primeros proyectos en los que participo, llevo esos mo√Īos y esos carteles y no llevo maquillaje.

Cuando eres un actor joven, no te arreglas mucho. Excepto que recuerdo la primera vez que tuve una sesión de fotos en la que alguien me maquilló de verdad. El maquillador me dijo que parecía que tenía la cara sucia por mis pecas. Pensé: "Oh, no sé cómo tomarme eso". También recuerdo que había purpurina por todas partes.

Siempre he sido alguien que quiere tener las manos en todas las canastas, y pasaba por estos per√≠odos obsesivos cuando era m√°s joven. Por ejemplo, quer√≠a ser la primera mujer presidenta o astronauta, as√≠ que aprend√≠ todo lo que pude sobre esos temas hasta que se me pas√≥. Cuando ten√≠a unos 13 o 14 a√Īos, empec√© a subir a m√°s plat√≥s y a maquillarme m√°s. Mi pelo empez√≥ a estropearse un poco por el calor que le pon√≠an. As√≠ que me acostumbr√© a llevar este peque√Īo cuaderno a los plat√≥s y a preguntar a los peluqueros y maquilladores: "Oye, ¬Ņqu√© crees que beneficiar√≠a m√°s a mi piel?" o "¬ŅC√≥mo deber√≠a elegir este tono de maquillaje?" Intentaba encontrar sus entrevistas en Internet para obtener toda la informaci√≥n posible. No digo que quisiera ser perfecta, pero en aquel momento, al convertirme en adolescente y crecer en la era de las redes sociales, era mucho lo que ten√≠a que asimilar. Pero pens√©: "Quiz√° si me cuido lo mejor posible y lo hago lo mejor que pueda, me sentir√© un poco mejor".

Uno de los principales retos que he tenido para equilibrar mi vida laboral y mi vida personal es que nunca he sentido que me asimilara muy bien a ninguna de las dos. Una vez, hubo una disecci√≥n de ranas en mi escuela que me perd√≠ y me qued√© destrozada, con el coraz√≥n roto. Una vez, intent√© que votaran a mi buena amiga para ser la reina del baile de la escuela. Ella gan√≥, pero yo no pude estar all√≠ para verlo. Hay peque√Īas cosas as√≠, pero tambi√©n hay cosas muy dulces. He tenido mucha suerte de estar rodeada de mucha gente incre√≠ble. En principio soy del Valle de Coachella. Mis amigos, mi familia, toda la gente que conozco sigue all√≠.

Para m√≠, mi madre era y sigue siendo la personificaci√≥n de la belleza. Me hizo querer hacerme mechas rubias gruesas por su fase de principios de los a√Īos 2000, que es con lo que sol√≠a asociarla. Despu√©s del colegio, nos hac√≠a una mascarilla de aceite de oliva y nos la pon√≠a en el pelo, y nos sent√°bamos a ver dibujos animados o a hacer los deberes. Nunca olvidar√© la primera vez que me dej√≥ ponerme r√≠mel para una audici√≥n y eso cambi√≥ mi mundo. Siempre llevaba un perfilador de labios de color burdeos muy oscuro. Yo iba a

a buscar entre sus cosas y me lo pon√≠a. Una vez, una de mis hermanas me pregunt√≥: "¬ŅLlevas perfilador de labios ahora mismo?" Y yo le dije: "No, est√°s loca". Yo ocultaba esta obsesi√≥n por el maquillaje que estaba desarrollando, pero estaba tan involucrada porque quer√≠a ser como mi madre.

Si no utilizaba los remedios que ella inventaba, cuando pienso en el cuidado de la piel, mi mente se dirige inmediatamente a Neutrogena porque es lo √ļnico que ve√≠a en mi casa mientras crec√≠a. Viniendo de

una familia en la que hab√≠a seis hijos y los padres trabajaban a tiempo completo con fondos para la universidad y facturas que pagar, Neutrogena siempre estaba ah√≠ y disponible. Mi hermana mayor juraba por ella. Poco a poco, empec√© a buscar entre sus cosas y ella se preguntaba: "¬ŅPor qu√© me estoy gastando tan r√°pido este limpiador facial de pomelo rosa?" Yo me quedaba junto a la puerta diciendo: "Oye, t√≠o, no tengo ni idea", as√≠ que fue muy emocionante cuando tuve mi primera reuni√≥n con [Neutrogena] para ser embajadora. Creo que incluso les dije que era lo √ļnico que conoc√≠a.

Me gustar√≠a pensar que cada personaje que interpreto se lleva un poco de ellos conmigo tambi√©n. Estoy rodando esta serie llamada Wednesday, en la que interpreto a Mi√©rcoles Addams. Cuando estaba haciendo pruebas de peinado y maquillaje con Tim Burton, me pusieron trozos de flequillo falso en la cara. Ese d√≠a le dije al peluquero y al maquillador: "¬ŅPodr√≠as ponerme un flequillo de verdad?" Lo prob√© y decid√≠ que ese era el aspecto que quer√≠a tener. Y se me qued√≥. No me hab√≠a dado cuenta de lo mucho que me gusta el color negro y no me hab√≠a dado cuenta de lo mucho que me gustan las prendas blancas abotonadas, pero se ha convertido en una cosa. Me hago una trenza a cada lado de la cabeza y es como: "¬°Oh, mira, es mi√©rcoles!".

Para ser actor en esta época, tienes que entrar en salas de audición donde te preguntan cuántos seguidores tienes o lo comercializable que puedes ser. Yo sólo quiero hacer arte o películas o contar ciertas historias que creo que pueden ser influyentes, pero hay muchas otras manos que entran en juego. Es bastante absurdo. Si pudiera borrar las redes sociales, lo haría. Tienes que ser capaz de gestionar el impacto que está teniendo en ti y darte cuenta de cuánto tiempo estás gastando en ellas o lo que le han hecho a tu cerebro, porque da miedo lo adictivas que pueden ser.

Antes me encantaban las redes sociales. Todos mis amigos las tenían y solían ser algo muy casual. Me gustaba cuando era eso. Vuelvo a mirar esas fotos; no puedo creerlo. Parecía una influencer del maquillaje de 2016 que se tallaba las cejas con un corrector demasiado blanco y usaba un lápiz de cejas demasiado oscuro. Tenía dos monstruos en la cara, dos colas de ardilla.

Creo que ahora, debido a que las redes sociales se han convertido en un negocio, se ha hecho mucho hincapié en la apariencia. Es importante que salgamos a la calle y toquemos la hierba o demos un buen paseo y miremos los árboles, no que nos obsesionemos con nuestro aspecto. Ni siquiera puedo mentir cuando digo que, de vez en cuando, caigo en la madriguera de entrar en la cuenta de Instagram de fulano y desear que me vea así, o que tenga tanto talento como ellos. Tengo mucho miedo de lo que las redes sociales están haciendo a los jóvenes.

Categorías:

¬ŅTe gusta? ¬°Punt√ļalo!

1 votos

Noticias relacionadas